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martes, 26 de noviembre de 2013

Adiós al cigarrillo: 2ª parte.

Algunos falsos mitos sobre el tabaco:
 
- “Fumarse un cigarrillo relaja y ayuda a aliviar el estrés”: El tabaco es una droga estimulante, por lo que difícilmente puede tener propiedades relajantes. Por ello, la sensación de alivio que experimenta el fumador tras un periodo prolongado sin consumir tabaco se debe a la mera superación de los síntomas de abstinencia del que es víctima.
 
“Fumar poco en una mujer embarazada no daña al feto”: Siempre que se fuma existe riesgo de que se produzcan problemas de salud en el feto, ya que los componentes del tabaco atraviesan la barrera placentaria. Por tanto, la única forma de evitar los riesgos asociados a su consumo es no fumar.
 
“Los médicos dicen que es mejor para el feto fumar un cigarro que soportar el estrés de no fumar”: El estrés que produce el abandono del hábito tabáquico durante un par de semanas, es una reacción natural de nuestro cuerpo que le permite desarrollar mecanismos de defensa para adaptarse a la nueva situación. No hay evidencia contundente de que el estrés de dejar de fumar tenga ningún efecto en el feto. En cambio, sí existe evidencia clara sobre los efectos nocivos que implica el consumo de tabaco durante la gestación.
 
 
 
"Dejar de fumar siempre vale la pena, especialmente cuando la salud de nuestros hijos e hijas está en juego"
 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Adiós al cigarrillo: 1ª parte.

El 30% de las fumadoras siguen fumando en las primeras semanas de embarazo. Si este es tu caso, aquí te contamos las razones para dejarlo de INMEDIATO:


Las fumadoras embarazadas encienden una media de 13 cigarrillos al día. Si se suman, a lo largo del embarazo se expone al bebé a las sustancias nocivas de 3.640 cigarrillos. Al fumar un cigarrillo estás inhalando más de 4.700 sustancias nocivas.
Cuando la embarazada deja de fumar, la recompensa se siente al poco tiempo: transcurridos unos 20 minutos, baja el pulso y la presión sanguínea. El contenido de monóxido de carbono en el organismo se reduce a las ocho horas y 24 horas después ya remite el riesgo de infarto.

CONSECUENCIAS:

- Mayor riesgo de tener hijos con bajo peso al nacer (*).

(*) bebé de la izquierda

- Mayor riesgo de infecciones respiratorias y asma durante los dos primeros años de vida.
- Menores tasas de lactancia materna.
- Desarrollo de alteraciones endocrinas en el recién nacido.
- Complicaciones más graves como el síndrome de muerte súbita del lactante.
- Mayor mortalidad perinatal.
- Aumento del riesgo de aborto.
- Aumento de malformaciones congénitas (labio leporino, pie zambo… etc.) en el recién nacido.
- Déficit cognitivos y alteraciones de comportamiento a largo plazo.

A todo esto hay que añadir los efectos nocivos que tiene el tabaco sobre la propia salud de la mujer, tanto si está embarazada como si no. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, el consumo de tabaco, entre otros muchos efectos, aumenta el riesgo de sufrir determinadas complicaciones durante el embarazo como:

- Placenta previa: la placenta se implanta (de manera total o parcial) en la porción inferior del útero, de tal manera que puede ocluir el cuello del útero.
- Desprendimiento de placenta.
- Aumento del riesgo de tener un embarazo ectópico (embarazo fuera del útero).



¿LE PREGUNTASTE SI QUERÍA FUMAR?