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domingo, 22 de diciembre de 2013

Mi pelo se me cae, ¿es normal?

En realidad, los cambios hormonales que se producen durante el embarazo hacen que el cabello de la mayoría de las mujeres se vea más sano. Es más común que el cabello se caiga después del nacimiento del bebé, y no cuando estás embarazada. La pérdida del cabello durante el embarazo es bastante poco corriente. 

Hay poca información disponible acerca de la pérdida del cabello durante el embarazo, pero una posibilidad es que el cabello seco se vuelva más seco como consecuencia del aumento de los niveles de progesterona. Si te sucede esto, tu cabello estará más propenso a resquebrajarse y romperse, especialmente en los últimos meses del embarazo. Si se quiebra cerca de las raíces puede dar la sensación de que se te está cayendo el cabello, aunque no sea así. De todas formas, te puede resultar muy molesto. 

Consulta a tu comadrona o médico para asegurarte de que no exista ninguna otra razón que cause el problema, especialmente si padeces una condición médica o tienes unas exigencias dietéticas a largo plazo. 



Mientras tanto: 

  • No te cepilles demasiado el cabello
  • Utiliza un champú suave
  • Ponte en contacto con un peluquero competente para que te asesore
  • Ten cuidado con el uso de productos químicos, como por ejemplo tintes o productos para hacerte la permanente, ya que tu cabello puede reaccionar a los tratamientos de forma distinta a la habitual cuando estás embarazada.

Puedes tener casi la certeza de que tu cabello volverá a la normalidad después del nacimiento de tu bebé, y no hay ninguna razón para pensar que volverá a ocurrir lo mismo en un embarazo futuro. 

sábado, 21 de diciembre de 2013

Trabajo y embarazo

¿Puedo trabajar hasta el final de mi embarazo?

Si tienes buena salud, llevas un embarazo normal y trabajas en un entorno seguro, puedes trabajar hasta el día del parto o pocos días antes. 

Hacia el final de la gestación quizás te canses más fácilmente, por lo que es recomendable que no te esfuerces mucho. Y tampoco te fuerces a seguir trabajando hasta el último segundo: si puedes permitirte empezar la baja por maternidad una semana o dos antes de la fecha prevista para dar a luz, aprovecha ese tiempo para reposar, prepararte para el nacimiento del bebé y relajarte un poco. 

Revisa también las condiciones de la incapacidad por maternidad en tu país. En algunos países, como México, las leyes requieren que la incapacidad comience algunas semanas antes de la fecha probable de parto. 



¿Y si tengo un trabajo que exige mucho esfuerzo?

Según qué profesión tengas, quizás te veas obligada a adoptar algunos cambios en tu trabajo mientras dure el embarazo. Algunos estudios muestran que las mujeres que trabajan en ocupaciones que exigen mucho desgaste físico durante el embarazo —levantando cosas pesadas, estando paradas por largos periodos, con horarios irregulares o excesivos, amén de otras variables — tienen más probabilidades de dar a luz prematuramente, tener niños con bajo peso al nacer y desarrollar presión arterial alta durante la gestación. 

Si tienes un trabajo físicamente exigente tendrás que decidir cómo balancearlo con tu estado actual. Lo mejor sería que asumieras una actividad menos dura durante los meses que estás encinta. Por ejemplo, puedes proponer intercambiar funciones con una compañera que desempeñe tareas de escritorio, y que ella haga las labores que exigen caminar o estar parada. 

¿Qué debo hacer si trabajo cerca de sustancias tóxicas?

Si trabajas en un entorno donde puedas entrar en contacto con sustancias peligrosas para la salud reproductiva como el plomo o el mercurio, productos químicos como disolventes, ciertos agentes biológicos, o estás expuesta a radiación, necesitas cambiar de puesto de trabajo, sin ninguna duda, preferiblemente incluso antes de la concepción del bebé. Todos estos elementos son teratógenos, es decir, son agentes susceptibles de causar abortos espontáneos, partos prematuros, malformaciones estructurales congénitas y un desarrollo anormal del bebé y del niño, incluso si entras en contacto con ellos antes del embarazo. 

¿Qué complicaciones me podrían forzar a dejar de trabajar?

Ésta es una lista de las afecciones o factores de riesgo más comunes que pueden obligarte a dejar de trabajar o a reducir tus horario laboral durante el embarazo: 
  • Si corres peligro de tener un parto prematuro. Esto abarca a las mujeres que esperan gemelos o más bebés.
  • Si sufres de presión arterial alta o tienes riesgo de preeclampsia.
  • Si sufres una insuficiencia cervical o tienes un historial de abortos espontáneos cerca del término.
  • Si tu bebé no se está desarrollando correctamente.


¿Qué hago si mi jefe no me apoya?

Algunos jefes son muy comprensivos con las empleadas encintas y hacen todo lo posible por facilitarles el trabajo. Otros tienen menos consideración. Y hay quienes hacen comentarios groseros o se quejan abiertamente de las dificultades que les causan los embarazos de sus empleadas. Pero ninguno tiene derecho a discriminarte por estar embarazada. 

Es posible que en tu país tu jefe no tenga por qué darte más descansos que a los demás ni cambiar tu horario. Si crees que tu jefe es especialmente duro contigo, la decisión de seguir trabajando allí depende de ti y de lo que sea mejor para tu familia y el bebé. 


miércoles, 4 de diciembre de 2013

La preeclampsia o toxemia del embarazo

Es una condición médica caracterizada por hipertensión y aparición de proteínas en la orina. Se manifiesta a partir de la semana 20 del embarazo, durante el parto e incluso con posterioridad al nacimiento del bebé… 

 La combinación de estos dos factores mencionados, permite diagnosticar esta dolencia que padecen alrededor de un 6% de las futuras madres. 

Se cree que la toxemia del embarazo se debe a la hipertensión de los vasos sanguíneos de la gestante cuando la placenta  no llega a desarrollarse normalmente.


Esta enfermedad puede desenvolverse de manera progresiva o surgir repentinamente durante las etapas finales del embarazo; además, sabemos que presenta distintos grados de riesgo, dependiendo de los niveles de hipertensión y de proteínas en orina. 



Por lo general, las mujeres que están cursando su primer embarazo son más proclives a sufrir preeclampsia, mientras que en el segundo embarazo la incidencia de la toxemia gravídica disminuye notablemente. 

¡¡IMPORTANTE!!
 La obesidad y tener más de 35 años son factores de riesgo para la preeclampsia.


Síntomas y diagnóstico de la preeclampsia en el embarazo


Los principales síntomas de esta enfermedad están especialmente relacionados con la hipertensión arterial y la elevada concentración de proteínas en la orina. 

Además, se observa inflamación del rostro, especialmente en el contorno de los ojos, y las extremidades. Dolor de estómago, náuseas y vómitos, así como aumento de peso superior a dos kilos por semana y alteración del pulso son también signos que alertan acerca de la presencia de la toxemia gravídica. 


En cuanto a su diagnóstico, la presión arterial con valor sistólico de 140 o superior y diastólico mayor a 90,  junto a la detección de proteinuria en orina indican la posibilidad de estar frente a un caso de preeclampsia. Debido a que tanto la presión arterial como los niveles de proteínas pueden variar en los distintos momentos del día, estos controles suelen ser repetidos en diferentes horarios para poder llegar a una conclusión acertada. 

Si a los resultados de estos exámenes se agregan los síntomas antes mencionados, el médico podrá determinar con mayor seguridad la existencia de la enfermedad.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Calendario de pruebas durante el embarazo


                                                                                                                                                                                                                             Desde el momento que descubres que estás embarazada comienza una auténtica carrera de fondo de visitas al médicos y ginecólogos: análisis, tests, ecografías… Son muchas pruebas las que tendrás que ir haciéndote a lo largo de los nueve meses del embarazo, pero no te precupes. Aquí tendrás un recordatorio fiable para saber qué prueba debes hacerte en cada momento y dónde debes acudir.
Las pruebas médicas de control prenatal son las exploraciones que te permiten seguir el desarrollo del embarazo y comprobar que todo va bien para ti y tu bebé...
Deberás dirigirte a la consulta del médico a las seis u ocho semanas de la última regla. Te pondrá en manos de ginecólogos, obstetras y matronas, que son los que establecerán la periodicidad de los controles posteriores. 
Aquí le mostramos las pruebas que debe realizar en cada trimestre del embarazo:

domingo, 1 de diciembre de 2013

Señales de alerta en el embarazo


Durante el embarazo la madre debe estar especialmente atenta a todos los cambios de su cuerpo y ciertas molestias, ya que hay algunos signos que pueden ser indicadores de que algo no está bien con el embarazo.




¿Cuáles son las señales de alerta en el embarazo? 



Generales

•Si tiene fiebre.
•Si tiene vómitos.
•Si presenta una sensación de desmayo o mareos.




Piel

•Si sufre de picazón o de irritación severa en cualquier parte del cuerpo.






Movimientos fetales

•Si los movimientos fetales se han reducido o detenido por completo.


Psicológicos
•Si presenta problemas de ansiedad o depresión.


Vaginales


•Si hay un aumento de las secreciones vaginales, lo cual puede ser un signo que indica el inicio del trabajo de parto en un futuro próximo.

•Si presenta sangrado, bien sea escaso o abundante. Este es un signo que indica la posibilidad de aborto espontáneo, por lo que es importante que esté muy atenta a este cambio.


Dolores


•Si sufre de calambres.
•Si presenta presión en la zona pélvica.
•Si presenta contracciones antes de la semana 37.
•Si tiene dolor de espalda muy intenso o frecuente.
•Si tiene dolores de cabeza continuos.
•Si tiene dolores en las piernas, calambres o hinchazón.




Infecciones


•Si ha estado expuesta a cualquier enfermedad contagiosa.
•Si tiene incapacidad para orinar o ardor cuando orina. Este es un signo que indica que tiene una infección, lo cual debe ser controlado y tratado por su médico.



Tensión arterial y preclampsia

•Si presenta problemas de visión, tales como visión doble, distorsión, manchas en el área visual, etc.
•Si tiene problemas de hinchazón en las extremidades o en la cara.
•Si tiene un aumento brusco y repentino de peso en un corto período de tiempo.



Respiratorios

•Si tiene dolor en el pecho o dificultad para respirar.


Corazón

•Si presenta una irregularidad en los latidos del corazón.


Estomago


•Si presenta problemas de estreñimiento o diarrea que se extienden por más de 24 horas.
•Si tiene un dolor de estómago intenso y prolongado.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Consejos para aliviar tensión durante el parto





"¿Estará bien mi hijo?
¿Seré capaz de partirlo?
¿Resistiré bien el dolor?..."



El parto es un momento muy esperado para muchas mujeres que desean con todas sus fuerzas ser futuras mamás, pero también produce muchisimo estrés y es normal sentir miedos y preguntarse si serás capaz de resistir el dolor.


El conseguir relajarte hace que el proceso se convierta en algo mucho más sencillo...




Para muchísimas futuras mamás el parto es una situación desconocida, y es lógico vivirlo con cierta ansiedad. Además, durante el embarazo pasamos por momentos muy intensos de introspección, conocemos partes ocultas de nuestra personalidad...

Como resultado de todo esto, durante el parto se produce la catarsis y después, somos mujeres diferentes por nuestra nueva condición de madres.


Existen muchos métodos que nos pueden relajar en el parto y el otros momentos de estrés. Todos tienen una base fisiológica muy sencilla:
    • Cualquier estímulo que percibamos como placentero hace que liberemos endorfinas endógenas, una sustancia que fabrica el cuerpo y que es capaz de aliviar el dolor y producirnos placer.
    • En los momentos de tensión, miedo, dolor, segregamos adrenalina, que nos prepara para afrontar el peligro y produce agitación.

Si somos capaces de controlar la tensión con un entrenamiento adecuado, podemos detener la secreción de adrenalina y favorecer la de endorfinas.




Relajarse en el parto: con un entrenamiento adecuado, se pueden controlar casi todas las sensaciones negativas. Recursos más utilizados: imaginar que estamos en un lugar placentero, el silencio o sonidos tranquilizadores, la relajación muscular controlada, y la toma de contacto con cada una de las zonas de nuestro propio cuerpo.

La importancia de la respiración: el objetivo es que la embarazada concentre todas sus energías en hacerlo y así el dolor pase a un segundo plano. Durante las contracciones, se utilizan las respiraciones diafragmáticas y torácicas combinadas y, en el expulsivo, la respiración superficial para evitar los pujos en momentos inapropiados.

El contacto físico: especialmente si es con una persona querida, los abrazos y las caricias nos alivian en los momentos de dolor. Son un recurso accesible y barato para confortar a la futura madre siempre que a ella le agrade.

Intenta distraerte: leer, escuchar música, hacer crucigramas, juegos de mesa...

Mejor en movimiento: cambiar de postura con libertad durante el parto. El balanceo de la pelvis no solo alivia el dolor, sino que ayuda a que el bebé baje por el canal del parto.

Un ambiente agradable: en general, el ambiente hospitalario no favorece en absoluto la calma y la tranquilidad necesaria que la mujer necesita. A veces, los profesionales pueden intervenir disminuyendo o eliminando el exceso de estímulos ambientales.

Otros consejos

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Cuánto debería engordar en el embarazo?

La mitad de las embarazadas no engordan los kilos recomendados, según el Instituto de Medicina de Estados Unidos. Algunas se pasan y otras no llegan.


Podemos decir con seguridad que no hay etapa en la que menos le importe a una mujer engordar como durante el embarazo. Sin embargo, esto no quiere decir que no tengamos que tener cuidado, estar embarazada no significa comer sin control, sino que debemos saber cuánto podemos engordar durante el embarazo.

Hay una supuesta norma, que marca el aumento de peso idóneo durante el embarazo en nueve kilos, uno por cada mes de gestación. Sin embargo, los especialistas coinciden en que no se puede determinar un peso genérico para todas las mujeres durante el embarazo: depende del peso anterior a la gestación. Es decir, una embarazada muy delgada deberá engordar más kilos que aquella que presenta sobrepeso u obesidad.

¡NO hay que comer por dos! Si hay que comer para dos, pero no es excusa para cuidar tu alimentación. Al contrario, debemos de comer cosas saludables durante este período. Esto no significa que no podamos darnos un capricho de vez en cuando, puesto que el cuerpo a veces nos va a pedir un chocolate, un dulce, etc...Sin embargo no podemos tomar esto como una rutina, puesto que las grasas no nos aportan nada saludable. Debemos tener en cuenta unos cuantos consejos sobre alimentación.

Un peso adecuado a cada embarazada

La OMS (Organización Mundial de la Salud) toma como referente de incremento de peso en el embarazo los intervalos que marca el Instituto de Medicina de Estados Unidos. Las recomendaciones de esta institución se basan en el índice de masa corporal previo al embarazo. Para calcularlo hay que dividir el peso en kilogramos y el cuadrado de la altura en metros.

Así pues, la ganancia de peso idóneo entre las gestantes es:


  • Embarazadas con bajo peso (IMC <18.5): Se recomienda un aumento de peso total de entre 12.5 y 18 kilos. Durante el segundo y el tercer trimestre la gestante debe aumentar al rededor de medio kilo a la semana.
  • Embarazadas con peso normal (IMC entre 18.5 y 25): Se recomienda engordar entre 11.5 y 16 kilos. En los últimos dos trimestres el aumento adecuado es de unos 400 gramos a la semana.
  • Embarazadas con sobrepeso (IMC entre 25 y 30): el rango de aumento de peso permitido es de entre 7 y 11.5 kilos. Después del primer trimestre la ganancia de peso aconsejada a la semana es de unos 280 gramos.
  • Mujeres con obesidad (IMC > 30): En esta situación, el margen para engordar es tan solo de entre 5 y 9 kilos, con una media de 220 gramos semanales en los dos últimos trimestres.

Reparto del peso

El reparto del peso ganado durante el embarazo es el siguiente

  1. Para el bebé de 3 a 4 kilos.
  2. Útero: 900 gramos.
  3. Placenta: 500 gramos.
  4. Pechos: 400 gramos.
  5. Volumen sanguíneo: 1.5 kilos.
  6. Reservas lipídicas: de 2 a 3 kilos.
  7. Retención de agua: 2 kg.

Peligros de un peso excesivo o insuficiente


  • Más posibilidades de cesárea: un incremento excesivo de peso multiplica las probabilidades de tener un parto por cesárea.
  • Riesgo de parto prematuro: las madres con un peso previo al embarazo por debajo de lo normal que engorden poco tienen mayor riesgo de tener a su bebé antes de tiempo.
  • Retención de peso: incrementar el peso en la gestación por encima de los límites recomendados dificultará a las mujeres la pérdida de los kilos adquiridos después del parto.
  • Diabetes gestacional: la obesidad previa o durante el embarazo es un factor de riesgo para que aparezca la diabetes gestacional , una enfermedad que sufre entre el 4% y el 7% de las embarazadas.
  • Preeclampsia: la obesidad previa al embarazo y el exceso de ganancia del mismo en la gestación pueden provocar la preeclampsia, una enfermedad que afecta al 10% de las embarazadas, y que provoca hipertensión arterial y un exceso de proteínas en la orina.


martes, 26 de noviembre de 2013

Higiene en embarazadas

Higiene física

La higiene es muy importante en todas las personas y, aún más, en aquellas mujeres que están embarazadas.


Es importante que durante todo el embarazo, la mujer tenga la piel limpia. Así pues, están recomendado darse una ducha o un baño diario, ya que las glándulas sudoríparas y sebáceas aumentan de una manera notoria. El agua a parte de mejorar la circulación de todo el cuerpo también ayuda a relajarse. Hay que tener en cuenta que el agua no debe de estar muy caliente, más bien debe estar templadita (apróx. 37ºC) y se deben evitar los chorros violentos en la ducha.

En cuanto a la higiene de los órganos genitales es preciso explicar que durante el embarazo se producen numerosos trastornos en el aparto genital de la mujer, debido a que se está preparando para el parto, como puede ser el aumento del flujo vaginal. Dicho aumento del flujo no es malo, al contrario, nos ayuda como barrera ante la entrada de posibles microorganismos que puedan causar infección. Durante el embarazo el pH vaginal se vuelve menos ácido, por lo que tendremos que utilizar un jabón que respete este pH y no sea demasiado agresivo, puesto que sino, destruiríamos la flora bacteriana genital y estaríamos menos protegidas y expuestas a más infecciones como la candidiasis.

Por otro lado, hacia la mitad del embarazo, la mujer debe cuidar sus pezones, ya que empiezan a segregar un líquido llamado calostro que puede irritar si no se lavan bien con agua y jabón pudiendo aplicar, además, una cremita para dejarlos suaves y evitar así la salida de posibles grietas.

También debemos prestarle vital atención a la higiene dental. Durante el embarazo se deben lavar los dientes de manera rigurosa después de cada comida puesto que en esta etapa suele aparecer sangrado de las encías y caries dentales. Esto es así, debido a la necesidad de calcio que padece la madre y, ¿por qué las madres necesitan más calcio? Pues porque los huesos del bebé se están formando y obtienen el calcio necesario de las mamás. Esta extracción de calcio debe compensarse con vitaminas y un régimen alimenticio rico en calcio.



Higiene mental






lunes, 25 de noviembre de 2013

Vacunas durante el embarazo

Todos sabemos de la importancia de las vacunas, estas nos ayudan a protegernos de posibles enfermedades, puesto que son un preparado de antígenos que una vez dentro del organismo provocan la producción de anticuerpos y con ello una respuesta de defensa ante microorganismos patógenos.
 
Si estás embarazada, esta protección es importante tanto para ti como para el bebé, así se evitan coger enfermedades o infecciones que puedan afectar gravemente a la salud del feto y de la madre.
Sin embargo, hay algunas vacunas que están contraindicadas durante el embarazo.
 

¿Son buenas todas las vacunas en embarazadas?

La respuesta es NO. Están contraindicadas todas las vacunas de virus vivos por el riesgo potencial de provocar lesiones del desarrollo del feto. Las únicas vacunas de virus vivos que pueden administrarse durante el embarazo, siempre que el riesgo sea grande, son la de la polio y la antifoidea orales. Las vacunas que NO DEBE ADMINISTRARSE mientras está embarazada son:
 
  1. Triple viral (sarampión, rubéola y paperas).
  2. Vacuna contra la varicela.
  3. Vacuna antipoliomelítica.
  4. Vacuna contra las fiebres amarilla y tifoidea.
  5. Vacuna contra la viruela.
  6. Vacuna contra la pertusis o tos convulsa.
  7. La BCG (Tuberculosis).
Si aún no estás embarazada, y te han administrado alguna de las vacunas citadas anteriormente, debes esperar un mes para intentar quedarte embarazada.
 

¿De qué si se pueden vacunar? 

A pesar de que hay ciertas vacunas que como vimos están contraindicadas durante el embarazo, hay otras que son recomendables poner antes o durante el embarazo.
La situación ideal, es que las mujeres que planeen quedarse embarazadas pidan cita con su médico de cabecera o con su ginecólogo para poner al día las vacunas necesarias.
 
Las vacunas recomendadas durante el embarazo son las que contienen virus muertos o inactivados. Así pues, estas son: la antitetánica, la antidiftérica y la antigripal.
Se debe evitar la administración de estas vacunas en el primer trimestre del embarazo puesto que es cuando se están formando los órganos del feto.

  • Vacuna antitetánica: no supone ningún riesgo ni para la madre ni para el feto. Esta vacuna debe administrarse a toda gestante que no esté vacunada o que no haya recibido la dosis de recuerdo en los últimos 10 años. La aplicación durante el embarazo protegerá al recién nacido del tétanos neonatal, puesto que los anticuerpos protegen al bebé hasta los seis meses de edad.
  • Vacuna antidiftérica: la difteria es una enfermedad que afecta a la garganta y que puede traer graves consecuencias. Al igual que la vacuna antitétanica, no entraña ningún riesgo ni para la madre ni para el feto, y puede prevenir la difteria neonatal.
  • Vacuna antigripal: se recomienda en todas las embarazadas ya que el riesgo de complicaciones por el virus de la gripe es mayor que en no embarazadas. Puede administrarse en cualquier momento de la gestación con seguridad pero algunos ginecólogos prefieren demorarlo hasta el segundo trimestre para eliminar cualquier riesgo potencial. Como es habitual para vacunarse contra la gripe, los meses más apropiados son los de septiembre y octubre.
 
 
 

domingo, 24 de noviembre de 2013

Ejercicio fìsico durante el embarazo

A lo largo de la historia, las mujeres hemos recibido todo tipo de consejos sobre cómo llevar mejor el proceso del embarazo y el parto.
Una buena parte de estos consejos se han centrado en el tipo de actividad física desarrollada durante la gestaciòn.
La mujer embarazada debe poner en práctica casi de forma continua, durante nueve meses e incluso despuès pequeños mecanismos de adaptaciòn que le permitan adecuarse al entorno de la mejor manera posible, teniendo en cuenta que en el trascurso de esos nueve meses su propio cuerpo es una realidas cambiante dìa a dìa.
Ante esta situación, los estudios cientìficos nos van proporcionando dìa a dìa envidencias acerca de la escasa presencia de riesgos para la salud materno-fetal cuando el ejercicio maternos es de caràcter moderado, SIEMPRE teniendo en cuenta que hablamos de mujeres sanas.
HACER EJERCICIO DURANTE EL EMBARAZO tiene resultados maravillosos para tu salud:
- Mejora tu estado de ànimo.
- Te ayuda a dormir mejor.
- Disminuye los dolores y molestias tìpicos del embarazo.

También te "entrena" para el parto, fortaleciendo los mùsculos y mejorando la resistencia y hace que recuperes màs ràpidamente la forma despuès del nacimiento de tu bebè.
Las actividades màs recomendadas para realizar durante la gestaciòn son :
- Los ejercicios cardiovasculares como:

Caminar: es una de las mejores actividades cardiovasculares para embarazadas. Creemos que no sòlo todas las embarazadas pueden caminar sino que DEBEN hacerlo. Te manriene en forma sin castigar las rodillas y los tobillos y se puede hacer en cualquier lugar.

Programas de actividad fìsica conducidos: incluimos aquì todas las actividades fìsicas programadas y conducidas por un profesional ( gimnasia, pilates..). Aquì destacamos las llamadas clases de gimnasia de mantenimiento para embarazadas. Presentan ciertas ventajas para las mujeres que no pueden asistir a alguna clase ya que se puede realizar de forma autònoma en casa o con la ayuda de su pareja.



Actividades acuàticas:  la nataciòn en la actividad màs recomendada para las mujeres embarazadas por la mayorìa de los mèdicos y entrenadores fìsicos. Èsta es ideal porque trabaja los mùsculos de los brazos y las piernas, ofrece beneficios cardiovasculares y permite que te sientas ligera en el agua a pesar del aumento de peso.




- Los ejercicios de flexibilidad y fuerza como: 


 El Yoga puede ayudarte a fortalecer los mùsuculos y mantenerse flexibilidad, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones 
  
Los estiramientos son fantàsticos para mantener la elasticidad, relajar los mùsculos y prevenir lesiones. La mejor manera de acabar tu actividad cardiovascular es realizando algunos ejercicios de estiramiento.

Por ùltimo RECORDAROS que realizar ejercicio moderado durante el embarazo no sòlo es bueno para vosotras sinò que tiene efectos positivos para vuetro pequeño.

Os ponemos un vìdeo sobre pilates: