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lunes, 9 de diciembre de 2013

La dieta podría determinar el sexo del bebé



Un reciente estudio, realizado por médicos de las universidades británicas de Exeter y Oxford, demuestra que existe “una clara relación” entre la dieta materna en el momento de la concepción y el sexo del bebé.


Analizaron los hábitos alimenticios de 740 mujeres antes y durante la primera etapa del embarazo. Según los resultados:
- el 56% de las mujeres que consumían alimentos ricos en calorías dieron a luz varones,
- frente al 45% de varones que nacieron en el grupo que consumía alimentos reducidos en calorías.

El primer grupo, en el de la mayor proporción de niños, las madres incluían en sus dietas mayor cantidad de nutrientes como potasio, calcio y vitaminas C, E, y B12, además de que solían desayunar cereales habitualmente.


El descubrimiento es revelador y una pista a seguir para las parejas que tienen preferencias por el sexo de su futuro bebé. Aunque los médicos recomiendan que en cualquier caso lo más saludable es hacer una dieta balanceada y no atiborrarse de calorías pues lo verdaderamente importante, más allá del sexo, es que el bebé sea sano.

¿Conclusión?
La conclusión que sacaron los investigadores es que la dieta baja en calorías que lleva la mujer de hoy en día en los países desarrollados podría ser la clave de por qué ha disminuido la proporción de nacimientos de varones en los países industrializados.



Lo cierto es que la determinación del sexo del bebé parece ser un misterio que poco a poco se va desvelando en el que la alimentación de la madre tiene mayor influencia de la que creíamos hasta ahora.

Vía: www.bebesymas.com

sábado, 30 de noviembre de 2013

¿Niño o niña? métodos científicos para predecir el sexo de tu bebé





Los métodos médicos para predecir el sexo tu bebé son bastante confiables, pero tienen la desventaja que debes esperar al momento oportuno:

- ANÁLISIS DE SANGRE: Una tecnología aún experimental utiliza una muestra de sangre de la madre como llave al ADN del bebé. Su análisis permite diagnosticar algunos trastornos, además de conocer el sexo de tu pequeño.
Esta prueba puede realizarse a partir de las séptima semanas de embarazo, aunque su certeza aumenta si se aplica en embarazos más avanzados. Ya sea que la tomes en casa o donde tu médico, la muestra de sangre debe enviarse a un laboratorio especializado para su análisis.
Según un estudio publicado en la Revista de la Asociación Médica Americana, la confiabilidad de estas pruebas anda cerca de 95% (para las realizadas por un médico).

-ULTRASONIDO: Un ultrasonido te ofrece una imagen del bebé y su anatomía, lo que te permite también identificar su sexo –en tanto tu pequeño colabore y se deje ver–.
Los genitales del bebé son claramente visibles a partir de los cinco meses de embarazo. Como parte de tu control prenatal, alrededor de estas fechas sueles tener un ultrasonido para evaluar el desarrollo de tu pequeño, y si su posición lo permite y tú lo deseas, puedes también conocer el sexo del bebé.
A pesar de ser un método bastante confiable, los ultrasonidos no son infalibles, pues dan cabida al error humano.
ultrasonido niña

Ultrasonido niño
- AMNIOCENTESIS: La amniocentesis es una prueba en la que se extrae y analiza una muestra de tu líquido amniótico. Su objetivo principal es diagnosticar o descartar defectos congénitos, aunque ofrece también resultados certeros sobre el sexo del bebé.
Se trata de una prueba invasiva que conlleva un bajo riesgo de infección y aborto espontáneo, por lo que no se recomienda a menos que sea estrictamente necesaria en casos de embarazo de alto riesgo. La amniocentesis debe realizarse entre las semana 15 y 20 de embarazo.
- BIOPSIA CORIAL: La biopsia corial, o prueba de la muestra de vellosidades coriónicas, es un examen invasivo (similar a la amniocentesis) que se realiza en el tercer mes de embarazo.
Consiste en la extracción y análisis de una muestra del tejido que rodea al feto y la placenta. Esta muestra contiene la misma composición genética que las células del bebé, por lo que también puede revelar su sexo. 
Sin embargo, su principal objetivo es diagnosticar trastornos genéticos y cromosómicos, y conlleva riesgo de aborto espontáneo e infección. No se recomienda que la tengas a menos de que sea necesario.